miércoles, 23 de mayo de 2012

ENSAYO: METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN




 LA INVESTIGACIÓN:
“UNA RUTA HACIA EL CONOCIMIENTO”


Cómo estudiantes que somos o que seguramente un día fuimos,  es muy común  recordar que  en alguna ocasión nos planteamos preguntas como  ¿por qué  investigar?,  o quizás ¿de qué me sirve conocer los métodos y técnicas de investigación, si este tipo de conocimientos no tienen ninguna relación con la carrera profesional que he escogido?

Tal vez en ese momento, no se tenía una respuesta clara para este tipo de interrogantes, tal vez se desconocía de la importancia que tiene el proceso de investigación, independientemente de la profesión que se quiera ejercer. Desde luego,  hoy en día las percepciones han cambiado, el mundo ha evolucionado y el ser humano ha venido incorporándose a ese cambio a través de la ciencia y la tecnología, pero indiscutiblemente, a través de la investigación.

Esta sencilla observación   nos indica que los procesos de investigación, son caminos que nos permiten reunir experiencia,  adquirir conocimientos y herramientas que sirven para formar grandes profesionales e investigadores. Por lo que para un estudiante,  el trabajo científico debe ser parte esencial e inherente a su profesión, ya que le permite incrementar  su capacidad de análisis,  generando una visión crítica y reflexiva frente  a las  diferentes situaciones, aunado a esto,   lo  prepara para conocer y demostrar una realidad o llegar hacia una verdad, obviamente apoyado  en unas técnicas  y métodos apropiados.

Bajo esta perspectiva, cualquier clase de investigación que se  desee emprender requiere la utilización de una Metodología de  investigación, la cual nos indica principalmente cuál es el   método o camino apropiado que debemos tomar  para realizarla y determina, el cómo se desarrollará el problema planteado dentro de ella. Para toda investigación hay un proceso y unos objetivos precisos. No se puede pretender iniciar un proceso de investigación sin tener conocimiento del camino que se va a recorrer. Seleccionar dentro de las diversas alternativas, fundamentalmente una, es uno de los pasos más importantes y decisivos dentro de la elaboración de una investigación, dado que la elección de un  ruta correcta llevará a obtener resultados válidos que respondan a los objetivos inicialmente planteados; es por eso, que esta búsqueda intencionada del conocimiento debe ser reflexiva, metódica y sistemática, de ahí el hecho que tiene como base el Método científico, el cual se desarrolla a partir de unos pasos específicos como son la observación, hipótesis, análisis y síntesis del problema, y la verificación.

Como se ha venido señalando, una buena investigación necesita de la selección de un método adecuado, que indique cuál es el camino que se ha de transitar y cuál es la forma de recorrerlo. Actualmente, dentro del modelo general de investigación científica, existen  muchas versiones de métodos o procesos de investigación, entre ellos encontramos el modelo científico de Mario Bunge y el modelo de investigación de Fernando Arias Galicia.  Sin duda, Ambos autores presentan dos métodos científicos que pueden tener distintos puntos de vista, pero en realidad sus enfoques nos llevan a una misma realidad; tanto Bunge como Arias, parten del hecho de que la investigación hace parte de un proceso ordenado y sistemático,  sostienen que debe darse en un ambiente de objetividad y que debe conducir a un fin específico, ya sea confirmar o refutar alguna hipótesis o para ampliar conocimiento sobre algún tema de un campo en especial. 

Entonces, si la investigación es un proceso  que requiere de un método y unos pasos sistemáticos para su desarrollo, que nos lleva a superar el conocimiento común, nos permite contrastar y refutar la realidad y encontrar respuesta a cientos de interrogantes, ¿Resulta ser de importancia o puede ser aplicada al área de la educación?

 Indiscutiblemente, muchos tienen el concepto erróneo de que la investigación es un proceso específicamente de la ciencia,  o del mundo científico y desconocen que   la   metodología de la investigación tiene relación con todas las ramas, ya sea filosofía, psicología, sociales, física, etc.; al ser un proceso científico, ayuda a encontrar nuevos conocimientos, es una herramienta potencial para permitir que los estudiantes realicen investigaciones, determinando procesos para la solución de problemas planteados. Además orienta, y fomenta el espíritu científico, ya que lo invita a  conocer aún más sobre algo que se  desee indagar y de esa forma lo puede fortalecer profesionalmente en su entorno y tal vez puede aportar más conocimientos para cualquier área de estudio. 

En pocas palabras, la  investigación tiene relación con todas las ciencias, en todo lo que realizamos está integrado este elemento; podría decirse que la investigación y el conocimiento van tomados de las manos, y es tarea  del sector educativo  incursionar, facilitar y promover en su labor pedagógica,  los procesos de investigación, con el fin de generar en los estudiantes situaciones y  actitudes de reflexión, que los convierta en individuos críticos , integrales, dispuestos a asumir  con autonomía  las problemáticas que les presenta  la nueva sociedad.

viernes, 11 de mayo de 2012

ACTIVIDAD FINAL, PEDAGOGÍA DE LA DIDÁCTICA




ESCRITO: “LAS COMPETENCIAS DEL DOCENTE EN TECNOLOGÍA”

Una vez más entra en discusión si la labor que cumple el docente es la más acertada para orientar al estudiante en el estudio de la tecnología; o si es en realidad el estudiante el que no manifiesta el suficiente interés por aprender y asimilar la educación tecnológica; o más aún, si será la sociedad la que no  ofrece las herramientas necesarias para la enseñanza de la tecnología, a pesar de la gran demanda y la exigencia que representa hoy en día el uso adecuado de este tipo de conocimientos para nuestro progreso y diario vivir.

Debemos reconocer que la educación en tecnología es una labor que requiere grandes exigencias y que la actuación del docente debe ser  la de facilitar los aprendizajes en los estudiantes mediante unas estrategias y una didáctica adecuada. Pero, ¿será que el estudiante se limita a ser un receptor pasivo del conocimiento y su interés por aprender no va más allá del simple hecho de adquirir una buena calificación?

Este y muchos otros interrogantes son los que surgen alrededor del proceso educativo. Vale la pena resaltar que a pesar que el docente no es el único elemento que define la calidad de una buena educación, es un componente indispensable para alcanzar un excelente nivel, puesto que así exista la más sofisticada tecnología, un buen docente no puede ser suplantado, ya que es considerado como  el puente entre el conocimiento y la enseñanza del mismo. Un buen  profesor “no tiene que saberlo todo", ni es el que da las mejores respuestas a las inquietudes de sus estudiantes,  un buen docente es el que les brinda las herramientas adecuadas y  les ayuda a encontrar la solución.

Con relación a la educación en tecnología, se ha venido expresando, que su  enseñanza debe estar centrada en el desarrollo de ciertas competencias las cuales ya han sido nombradas con anterioridad, pero es de gran importancia destacar, que además de unos conocimientos sólidos, este tipo de competencias deben prevalecer inicialmente en el docente, pues este debe entender “la pedagogía como una práctica científica”, es decir, debe concebir la educación como una disciplina que busca dar respuesta a las diferentes problemáticas sociales, económicas y políticas a las que se ve enfrentado el individuo, y por ende, debe proporcionarle las técnicas y las capacidades para la solución de las mismas, permitiendo la incorporación de la tecnología como tema transversal frente a la necesidad de las actuales demandas sociales, lo que daría como resultado un cambio en la perspectiva de la práctica educativa. La práctica pedagógica ya no se debe trabajar más con conocimientos sueltos, sino relacionándolos, resolviendo problemas, orientándola hacia los procesos sociales, individuales y laborales, ya que si  incorporamos el concepto de transversalidad en la enseñanza de la tecnología, estaremos situando al estudiante frente a una realidad, permitiendo un enlace entre lo científico y lo cotidiano.

Entonces, ¿cómo se debe enseñar la educación tecnológica? No existe una fórmula secreta y mucho menos un manual de instrucciones que nos indique cual es la estrategia más adecuada para orientar un proceso educativo tecnológico, lo que sí debe quedar muy claro, es que esta labor se debe desarrollar en equipo, facilitando el desarrollo de ciertas competencias que le permitan al alumno asumir un posición crítica y reflexiva frente al lugar que ocupa  y su aportación en la sociedad.

martes, 1 de mayo de 2012

METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN

                            
MAPA CONCEPTUAL: INVESTIGACIÓN HISTÓRICA
                                        

viernes, 27 de abril de 2012

PEDAGOGIA Y DIDACTICA DE LA TECNOLOGÍA


Escrito sobre los “elementos para el desarrollo de una pedagogía de la tecnología”:

Tanto el proceso educativo, como la enseñanza,  deben ir más allá del contexto escuela, ya que constituyen en un sentido más amplio, uno de los medios más importantes y tal vez más directos frente  al proceso de transformación individual, social, cultural y económica de cada persona.

No obstante, conociendo el valor que representa la escuela dentro del desarrollo integral del ser humano,  la acción educativa ha sido menospreciada y se ha limitado a la transposición de conocimientos, dejando pasar por alto su auténtica interpretación y el  verdadero sentido como agente dinamizador  del proceso de formación y de aprendizaje.

Indiscutiblemente, el problema radica en que “la escuela no puede restringirse a la reproducción acrítica de información a través de la clase”, es decir, nuestros docentes no pueden dedicarse a reproducir textualmente lo que dicen los libros, como si sus estudiantes fueran pequeñas computadoras que todo lo asimilan sistemáticamente,  y mucho menos deben pretender encontrar en las aulas de clase alumnos que acepten todo sin entrar a cuestionarlo; la sociedad ha evolucionado, el mundo ha evolucionado y por ende, la enseñanza también lo ha hecho. El docente debe tener una nueva mirada frente a la práctica pedagógica, debe dirigirla hacia los procesos de interpretación, crítica y reflexión, generando en los estudiantes una visión  que los oriente a la comprensión del saber y a la  transformación del mismo, para abordar las diferentes situaciones a las que los enfrenta la nueva sociedad.
Pero sería  injusto “echarle toda el agua sucia” a la labor de la escuela, dejando pasar por alto que existen otros agentes que cumplen un papel elemental en el proceso educativo del niño, como la sociedad, el estado y por supuesto  la familia.

Retomando la idea de la necesidad de modificar el concepto erróneo que se tiene frente a la acción educativa, vale la pena resaltar la importancia que tienen dos elementos como instrumentos posibilitadores de la construcción del conocimiento, la pedagogía y la didáctica. A pesar de que ambos términos tienen definiciones muy diferentes, es claro evidenciar que existe un gran puente que los relaciona, ya que la pedagogía hace referencia a la conceptualización y construcción del conocimiento mediado entre el alumno y el docente, y la didáctica, se encarga de cumplir dicho proceso proporcionando las herramientas y las estrategias necesarias para hacer más factible la adquisición del mismo, es decir, la Pedagogía trabaja  de la mano con la didáctica, puesto que mientras una se  encarga de los conocimientos referentes al saber, la otra se encarga de crear ambientes y estrategias prácticas para que sean fácilmente asimilados.

Es por eso, que sólo cuando los docentes reconozcan la importancia  de orientar su trabajo pedagógico apoyado en la relación pedagogía-didáctica, tendrán como resultado clases dinámicas, reflexivas, un mejor desempeño  y mayor sentido en su quehacer educativo, una respuesta consciente y racional por parte de sus estudiantes que se verá reflejada en el trabajo realizado tanto dentro como fuera del aula de clase, alcanzado de esta manera una praxis pedagógica.

Indudablemente, los conocimientos adquiridos en la escuela contribuyen a ensanchar los horizontes y proporcionan una perspectiva que rebasa las fronteras del desarrollo social. De hecho no podemos dejar pasar por alto un factor determinante en este proceso de evolución y cambio, la tecnología.

El sistema escolar debe  darle prioridad a la formación tecnológica, y los maestros deben empezar por transformar sus prácticas teniendo en cuenta las necesidades e intereses de la nueva población en busca de mejorar las condiciones de vida,  sin dejar a un lado la formación humanística e integral de cada individuo. La escuela debe reconocer que se está enfrentando a una sociedad en constante transformación, y por ende, ella está incluida en este cambio, pero no puede olvidar la labor de formación que se le ha encomendado, así que el educando  a través de su esfuerzo y voluntad, tiene la obligación de mantener esta condición y hacer de la acción educativa un proceso de construcción y transformación.