EVOLUCION DE LA EDUCACION TRADICIONAL A LA EDUCACIÓN ACTIVA
La educación ha ido evolucionando a través de los años, y nuestras generaciones han sido participes de este proceso. Un cambio, en donde se busca el mejoramiento de la enseñanza, y por supuesto, se despierta el interés por enfocar la educación a la formación integral del estudiante y a la necesidad de proporcionarle las herramientas adecuadas para enfrentar las diferentes situaciones de la vida cotidiana.
Según la teoría de Not, a lo largo de la historia sólo han existido dos grandes modelos pedagógicos, los modelos heteroestructurantes y los autoestructurantes.
Pero, qué tiene que ver un modelo pedagógico con el proceso de enseñanza aprendizaje? Tanto los métodos de enseñar y aprender, como el enfoque en el que se desarrollan los contenidos curriculares, dependen del modelo pedagógico que estemos usando. Así que, un modelo pedagógico, es la estructura que nos va a servir de guía para formar personas, y de esta manera, mediante su formación individual, llegar a una formación social.
Retomando la idea de Luis Not, la diferencia entre los dos grandes modelos, radica en que las visiones heteroestructurantes, consideran que la creación del conocimiento se realiza por fuera del salón de clase y los saberes vienen de afuera de los estudiantes, caso contrario a las visiones autoestructurantes, quienes consideran que el niño tiene las condiciones necesarias para dirigir y construir su propio desarrollo.
El enfoque heteroestructurante era el modelo manejado por la escuela tradicional, en donde se privilegia y se apoya la acción del maestro como centro del proceso de aprendizaje. En esta escuela, se entiende un método que tiene como base la idea de que el alumno sea un adulto en miniatura, y que por eso la escuela tiene que integrarlo lo más rápido posible al mundo del adulto. El maestro simplifica, prepara, organiza, y ordena. Es el guía, el mediador entre los modelos y el niño. En este tipo de educación, la disciplina escolar y el castigo siguen siendo fundamentales. El acatar las normas y reglas es la forma de acceso a los valores, a la moral y al dominio de sí mismo, lo que le permite librarse de su espontaneidad y sus deseos. Los maestros de la escuela tradicional deben mantener una actitud distante con respecto a los alumnos, el diálogo es casi nulo, primaban las clases expositivas y se privilegiaba la transmisión de la cultura y las costumbres de nuestros antecesores. En este tipo de escuela, el alumno pasa a un segundo plano, es un recipiente en donde los profesores depositan los conocimientos teóricos, el niño solo repite y copia lo q su docente le transmite, es un receptor pasivo y no tiene derecho a opinar o a expresar sus ideas.
En su momento la Escuela Tradicional representó un cambio importante en el estilo y la orientación de la enseñanza, sin embargo, con el tiempo se convirtió en un sistema rígido, poco dinámico y nada propicio para la innovación; llevando inclusive a prácticas pedagógicas no deseadas. Por ello, nuevas corrientes de pensamiento buscaron renovar la práctica educativa.
La educación comenzó a dar un giro inesperado, cada día eran más los filósofos y pedagogos que luchaban por el cambio educativo y con enfoques cada vez más cercas a lo que es hoy en día la educación.
El ideal al que aspira la escuela es formar ciudadanos libres, autónomos, críticos, capaces de tomar decisiones por sí mismos. Sin embargo no todas las pedagogías favorecen la realización de estos ideales, y este es el caso de la escuela tradicional.
Es por eso que surgieron los métodos de autoestructuración, los cuales otorgan primacía no al objeto, sino al sujeto. En medio de ésta lucha por el cambio, se encuentran grandes personalidades como Rousseau, Friedrich, Freinet, Pestalozzi, y otros exponentes que de una u otra manera tenían como objetivo la evolución de la educación.
En medio de esta transformación, en el siglo XIX, surge el movimiento de renovación pedagógica conocido como Escuela Nueva. Este movimiento critica la escuela tradicional de entonces, reprochaba el papel del profesor, la falta de interactividad, el formalismo, la importancia de la memorización, y, sobre todo, el autoritarismo del maestro. Proponía a un alumnado activo que pudiese trabajar dentro del aula sus propios intereses como persona y como niño.
El enfoque pedagógico de esta escuela, es el modelo autoestructurante, en donde el niño es el nuevo eje de la educación, él es quien aprende y se autoeduca, por eso, la educación deberá respetar y promover sus derechos, ideas e intereses, su palabra tendrá que ser escuchada y la finalidad de la educación será garantizar la felicidad y la socialización del niño, aquí y ahora.
En los últimos años, las ideas que tienen sobre la educación los pedagogos y los maestros han dado un giro radical, pero esto no significa que la educación haya cambiado totalmente. En la actualidad, la escuela tradicional aún continua vigente en ciertos aspectos de la educación, y nuestra lucha debe seguir por erradicarla completamente del sistema.